Según informa Moody’s Investors Service, firma de análisis de riesgo, investigación y calificación crediticia global, habrá crisis en el sector inmobiliario estadounidense hasta el 2010, es decir, hasta ese año no se tocará fondo. Esta situación se traduciría en nuevas quiebras de promotores y constructores que deberían esperar demasiado tiempo para poder salvar la situación.
Al igual que ocurre en Europa, las entidades financieras norteamericanas también han cerrado el grifo con sus consecuencias, se construye menos, aumenta el paro y en consecuencia, la morosidad y las ejecuciones hipotecarias, un caos difícil de solucionar.
El informe de Moody’s es bastante pesimista pero se basa en datos también pesimistas, todo gira en torno a las hipotecas subprime concedidas alegremente incluso a quienes mostraban altos riesgos de impagos, se ha desencadenado una brutal crisis inmobiliaria cuyos cimientos eran este tipo de créditos.